
Sobre el mar Báltico....los cisnes...

Estaba haciendo fotos por Praga y me la encontré protegiendo la entrada de una casa.
Me puse debajo de ella y sentí su fuerza, su abrazo extenso, protector y misterioso.
Pensé en la persona que había diseñado a este ser, con un motivo y una determinada simbología.
Una esta estatua viva, penetrante y llena de fuerza.
¿Quién puede decir que como las gárgolas, cuando llega la noche, no vuelve a la vida para proteger la cuidad mientras todos dormimos?

Espera, que no te apresures a brindar por mi memoria tú también.
Espera porque volveré desafiando todas las muertes
y deja que los que no esperan digan que tuve suerte
NUNCA ENTENDERÁN QUE EN MEDIO DE
CON TU ESPERA, ME SALVASTE.
SÓLO TÚ Y YO SABREMOS COMO SOBREVIVÍ,
ES PORQUE ESPERASTE, Y LOS OTROS NO.

Se esconden en estos muros, en Cracovia en toda Polonia…es una sensación que sientes de forma continuada.
Siento que me están mirando, nunca duermen o descansan, viven aferrados a su silueta como un leve recuerdo de lo que fueron sin poderse marchar del todo.
Alguien dibuja sus perfiles sobre las paredes ayudándoles a continuar…
Delante de ellas, aún ahora en la distancia, siento que se han quedado en mí, de forma real.
Por eso escribo.



Nowa Huta lo empezaron a construir en las cercanías de Cracovia ya que según el planteamiento del gobierno, los ideales de la clase obrera tenían que eliminar los elementos clericales y conservadores aún presentes en la conciencia de los habitantes de la antigua capital de Polonia.
Sin embargo en los años 60, tuvo lugar la primera confrontación entre los obreros y el gobierno comunista, cuyo motivo fue la falta de permiso para construir una iglesia en Nowa Huta.
En los años 80 Nowa Huta se convirtió en el centro de la resistencia contra el gobierno comunista y en la misma época, la elite intelectual de Cracovia llegó al entendimiento con los obreros de Nowa Huta.
Poco a poco la idea de barrio comunista se había ido desvaneciendo y ya sólo se estaba a un paso de derrocar al comunismo.
El desmontaje de la estatua de Lenin en el año 1989 se convirtió en el símbolo de esa derrota.
Un día le acompañamos a una jornada de trabajo mis compañeras de piso y yo.
Sacamos un montón de fotografías, visitamos las instalaciones y tomamos algo en la cafetería, a la que por cierto recomiendo.
La experiencia fue bastante intensa y positiva, vivida tan cerca de los chicos del barrio.
Estas fotos se las dedico a estos chicos y por supuesto a José.





Me invade un sentimiento de extrañeza, siento que estoy viviendo un momento que no es para mi, que todo está descuadrado y observo todo con suma sorpresa.
Cuando miro a las paredes todo está lleno de milagros y de piernas ortopédicas, puede ser?
Unos ojos y un muñón de plata me miran al pasar por la girola del altar mayor donde está la llamada Madonna Negra.
La gente se arrastra y se vuelve a arrodillar de camino a
Allí se usan palabras cortas y sencillas y todo el mundo unánimemente las repite.
De repente todo termina y se abre la puerta de la gran iglesia, la gente se saluda y se besa en la puerta.
Las mujeres compran postales y alguna ostia con la silueta de la virgen. Aquí también hay mercaderes como antaño solo que hoy nadie los echa…
Salgo de allí y me meto a ver un concierto cristiano, allí dos monjas me hablan en ingles y me dicen que es una reunión para nuevas novicias. Yo disfruto del concierto y al finalizar una de ellas me agarra del brazo y me sienta al lado de un cura. Yo me levanto, digo que soy judía y me voy.
Salgo y es de noche, todo está calmado, si cierro lo ojos solo veo muletas voladoras.
Me siento en un banco lleno de nieve y comienzo a pensar en todo lo que he visto y vivido, durante el día.
Me cuesta comprenderlo. Pero razono que cada uno tiene sus maneras de encontrar sus verdades. De alguna manera, al estar allí formé parte de todo ello. Recuerdo cómo me dieron la paz durante la ceremonia. Recuerdo que yo no podía responderles con el mismo gesto y que me quede callada sin saber qué estaba pasando, sin entender el momento.





Y si soy yo? Y si somos todos nosotros?
De repente abro los puños y respiro hondo. Me doy cuenta de que me siento acelerada, de que percibo todo acelerado.
Y es así de sencillo como pararme a observar la vida, sin poner nombres a lo que sucede, sin pensar en qué es lo que estoy viviendo. Es cuando se me regala una nieve que no moja y un momento y una luz perfecta

Creo que una hoja de hierba, no es menos
que el día de trabajo de las estrellas,
y que una hormiga es perfecta,
y un grano de arena,
y el huevo del régulo,
son igualmente perfectos,
y que la rana es una obra maestra,
digna de los señalados,
y que la zarzamora podría adornar,
los salones del paraíso,
y que la articulación más pequeña de mi mano,
avergüenza a las máquinas,
y que la vaca que pasta, con su cabeza gacha,
supera todas las estatuas,
y que un ratón es milagro suficiente,
como para hacer dudar,
a seis trillones de infieles.
Descubro que en mí,
se incorporaron, el gneiss y el carbón,
el musgo de largos filamentos, frutas, granos y raíces.
Que estoy estucado totalmente
con los cuadrúpedos y los pájaros,
que hubo motivos para lo que he dejado allá lejos
y que puedo hacerlo volver atrás,
y hacia mí, cuando quiera.
Es vano acelerar la vergüenza,
es vano que las plutónicas rocas,
me envíen su calor al acercarme,
es vano que el mastodonte se retrase,
y se oculte detrás del polvo de sus huesos,
es vano que se alejen los objetos muchas leguas
y asuman formas multitudinales,
es vano que el océano esculpa calaveras
y se oculten en ellas los monstruos marinos,
es vano que el aguilucho
use de morada el cielo,
es vano que la serpiente se deslice
entre lianas y troncos,
es vano que el reno huya
refugiándose en lo recóndito del bosque,
es vano que las morsas se dirijan al norte
al Labrador.
Yo les sigo velozmente, yo asciendo hasta el nido
en la fisura del peñasco.
Walt Whitman

Aquí en Polonia aun se viven momentos como en el siglo XVII Y XVII.
La ciudad vieja de Cracovia (Stare Miasto) tiene una arquitectura muy rica, con bellos ejemplos de arquitectura renacentista, barroca, y gótica.
Pero solo cuando sale el sol, el castrati nos deleita con su voz aguda ( soprano, mezzo-soprano o contralto.)
El niño aun sigue siendo todo un espectáculo aunque ahora ya roce los 40.

¿En qué se basan las recíprocas inclinaciones? Hay unos celos más conmovedores que otros. Me paseo con gusto entre esa oscuridad que supone la rivalidad de una mujer y un libro. El dedo en la sien no es el cañón de un revólver. Creo que nos oíamos pensar, pero el maquinal
«En nada», que es la más audaz de nuestras negativas, no lo pronunciamos en todo el viaje de bodas. No hay nada que mirar fijamente menos alto que los astros. En cualquier tren es peligroso asomarse a la ventanilla. Las estaciones estaban claramente repartidas sobre un golfo. El mar, que para la mirada humana no es nunca tan bello como el cielo, no nos abandonaba. En el fondo de nuestros ojos se perdían bonitos cálculos orientados hacia el porvenir, como los de los muros de las prisiones.
André Breton